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miércoles, 13 de enero de 2010

El POST de la SEMANA.

- José Luis Ruiz Valentín -
Atleta del A.C. MANCHATHON.

"Como nace un Corredor Popular"

Todos sabemos lo duro que resulta el inicio en este deporte tan sacrificado pero a la vez tan satisfactorio.
El comienzo suele ser detonado por diversos factores como la curiosidad, la mejora física o simplemente la envidia sana de ver a un corredor recorriendo las calles de tu localidad.

Los primeros días, las ganas y la motivación que tenemos son tremendas, influenciadas en su mayoría por diversos factores ( nuevas zapatillas, equipación, deseo de demostrarnos a nosotros mismos y a los demás, en una palabra “te comes el mundo” ).

Llegada la segunda semana comienzas a percibir en tu cuerpo una sensación extraña, es un pequeño lastre que internamente te invita a quedarte en casa: ( parece que va a llover, hace mucho calor, hoy creo que no va a salir nadie.....).
El cuerpo tras la liberación de adrenalina de la primera semana, no quiere trabajar, es la tendencia humana. En esos momentos es cuando el corredor se enfrenta al primero y mayor de sus rivales “el yo mismo”, y cuando realmente se comienzan a fraguar esta especie tan peculiar: “los corredores o también llamados runners”.
Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos. !! Lucha contra tu yo !!.

Superada esta singular barrera, el corredor comienza a encontrar en esta disciplina, una gran cantidad de estímulos externos como pueden ser nuevos compañeros, pequeñas mejoras en la resistencia o en el tiempo empleado en recorrer una determinada ruta. Comienzas a sentirte estupendo, incluso en los entornos extra-deportivos como la familia, el trabajo o los amigos.

El tiempo sigue pasando, las semanas se convierten en meses. El cuerpo comienza a sentirse bien, muy bien, y a crearnos una pequeña dependencia que a lo largo del día y de nuestras tareas cotidianas, nos hace pensar en determinados momentos en nuestra próxima cita.
Comenzamos a interesarnos e introducirnos más en el círculo, nos relacionamos con personas muy vinculadas al atletismo, nos asaltan curiosidades en los aspectos técnicos ( entrenamientos, características del material, marcas de los atletas ... ).
Realmente el runner está madurando.

Ha llegado el momento de tu bautizo como corredor, ha llegado el día de tu primera prueba atlética, después de la metamorfosis sufrida desde tu antigua vida sedentaria. Una prueba popular en la que participan cientos o miles de personas, será tu consignación.
Todos recordamos esos momentos con los nervios a flor de piel. Esos momentos en los que no te separas de tus compañeros, esos momentos en los que tienes que demostrarte a tí mismo.
Preguntas a los atletas veteranos, dudas en tu mente: ( como salgo, a cuantas pulsaciones tengo que ir, detrás de quién me pongo ... ).
Seguramente estas escenas la tenéis grabadas en vuestras mentes y nunca las olvidaréis.
Como todo en la vida pasa, se toma la salida, transcurre la prueba y finalmente pasas por el arco de meta con un montón de percepciones que has experimentado a lo largo de la prueba y un enorme sentimiento del deber bien cumplido.
Ahora sí, HA NACIDO UN CORREDOR, sea cual sea tu marca, eso no importa en esos momentos, has terminado tu primera prueba y has dicho al mundo “yo también he podido hacerlo”.
Atrás quedaron esas tardes en las que tumbado en el sillón no sabías que hacer para matar el tiempo. !! Enhorabuena Campeón !!.

Otro de los factores que no he mencionado y al que también tiene que enfrentarse el corredor en algunas ocasiones es a dos personajes muy peculiares y poco queridos en este mundillo. Una de ellas, se conoce como LESIÓN, una desagradable sensación que provoca en el corredor un sentimiento de impotencia al no poder llevar a cabo su actividad normalmente.
Estas lesiones nos merman en la mayoría de los casos mentalmente más que de manera física. Es otra de las barreras que encontraremos, pero que con ahínco y paciencia son superadas y pasan a formar parte de las llamadas “heridas de guerra del corredor”.
Por otro lado, tenemos al archi-conocido “SEÑOR DEL MAZO”, que en algunas ocasiones aparece repentinamente y de manera cobarde, restando nuestras capacidades físicas. Si en alguna ocasión se cruza con vosotros, solo podréis vencerlo con vuestra mejor arma “la mente”.

En conclusión y para terminar esta pequeña crónica del nacimiento del "runner"; sólo deciros que en este deporte tan básico como antiguo que ha proporcionado a la especie humana infinidad de satisfacciones, vais a poder encontrar momentos y sensaciones muy gratificantes.
!! Corre, hazlo por tí !!.

1 comentarios:

Jota dijo...

Yo he empezado a principios de enero y tras estas semanas me identifico totalmente con los tres primeros párrafos. El resto lo iré recorriendo en sucesivos meses y espero seguir igual de alineado como hasta ahora.

Hace años que yo mismo me di por inútil para este deporte y, sin embargo, aquí estoy bregando día a día para seguir quemando etapas. Pero en vez de enfocarlo como una lucha contra mi yo, prefiero pensar que es mi yo el que se ha despertado e intenta desembarazarse de todos los escombros que ha acumulado durante tanto tiempo. Aunque todos sabemos de qué va el concepto "Just do it" (publicidad aparte), qué difícil es dar el primer paso y renunciar a las comodidades que la sociedad nos pone en bandeja.